Cláusulas imprescindibles en un contrato de alquiler



Si vas a alquilar una vivienda, una parte esencial es el contrato de alquiler, es el documento legal en el que debe quedar todo el acuerdo recogido y las condiciones. Debes de dejar claro cómo, cuándo, cuánto tiempo y a qué precio vas a alquilar tu vivienda. Cuando llega el momento de redactar el contrato de alquiler, es normal tener algunas dudas en este artículo vamos a solventártelas. Además, hay una serie de cláusulas útiles, que la experiencia profesional nos dice que son esenciales para evitar problemas durante el arrendamiento o al finalizar este.

 

 

Estos son los principales elementos que deben aparecer en un contrato de alquiler:

 

Identificación de los implicados y de la vivienda

Todo contrato de alquiler debe aplicar la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). En el contrato deben aparecer los datos del propietario del inmueble y de todos los inquilinos, mayores de 18 años, que vayan a vivir en el inmueble. Tiene que aparecer su nombre, apellido y DNI.

También, tienen que figurar los datos de la vivienda alquilada, tanto la dirección postal como la referencia catastral de la finca objeto del arrendamiento.

 

Fecha y duración

Como en cualquier contrato, tiene que aparecer la fecha de formalización de este. Además, es importante fijar la duración. Para los contratos de alquiler de vivienda existe libertad de pacto para fijar la duración del contrato, pero si el documento no lo refleja, a efectos legales la duración será de un año, y si ninguna de las partes se opone se prorrogará anualmente hasta los 5 años.

 

Renta y fianza

En el contrato se debe reflejar el precio de la renta, los días para el abono y la forma de realizar el pago. Esta cantidad, salvo que el inquilino y el propietario pacten lo contrario se actualizará anualmente a través del índice de referencia que acuerden ambas partes.  

La fianza legal corresponde a una mensualidad y tiene que venir especificada en el contrato. También se pueden añadir depósitos adicionales, así como otras cuantías de garantías adicionales que igualmente tienen que aparecer en el contrato.  

 

Suministros de la vivienda

El inquilino normalmente se encarga de pagar los suministros, pero es algo que hay que dejar claro desde el principio y reflejarlo en el contrato. Es recomendable que aparezca que se hará cargo de los gastos del teléfono, la luz y el agua.

Por otra parte, están los gastos que debe de pagar el arrendador como los impuestos, por ejemplo, el IBI y la comunidad de propietarios, también es recomendable dejarlo por escrito.

 

Anexos y otros documentos adjuntos

Desde 2013 con el contrato es necesario adjuntar el Certificado de Eficiencia Energética y también una cédula de habitabilidad, que es el documento que confirma que la vivienda en cuestión cumple las condiciones mínimas de habitabilidad.

También, se debe adjuntar un anexo con el inventario de los enseres de la vivienda y el estado de estos. En este inventario se incluirá el mobiliario, los elementos de la vajilla, los electrodomésticos y otros elementos que puede haber en la vivienda. Además, un método de prevención bastante efectivo es fotografiar toda la vivienda previa entrada del inquilino, así podemos acreditar el aspecto que tenía la casa antes de la entrada del inquilino.

 

Otras cláusulas importantes

Subarrendamiento

Entre las cláusulas que suelen evitar más problemas, está dejar claro si está permitido subarrendar la vivienda o no.  Y otra cláusula de interés, es la que refleja si el inquilino puede hacer obras en el piso, o por el contrario no puede.

Mascotas en la vivienda

Es importante añadir una clausura de si esta o no permitido tener animales en la vivienda, sobre todo el caso de que no lo esté. Esto puede ahorrarnos tiempo y discusiones con los inquilinos y los vecinos.

Las cláusulas ilegales

Hay cláusulas ilegales que, aunque aparezcan en el contrato, lo invalidan. Por ejemplo, una bastante usual es la que acredita al propietario de la vivienda a entrar cuando quiera. Esta cláusula, así como la acción son ilegales. Antes de añadir cláusulas debemos de asegurarnos de la legalidad de estas. 

 

Hay que reconocer que redactar un contrato no es tarea fácil, y cada caso tiene sus particularidades. Por ello, a la hora de redactar un contrato es muy recomendable buscar asesores profesionales que garanticen que todo esta conforme a la ley. Un agente homologado en el FIM te ayudará con el contrato y con todo lo que necesites. Además, te ayudará a escoger el inquilino adecuado, lo cual tampoco es tarea sencilla teniendo en cuenta que la morosidad en el alquiler va en aumento los últimos años.





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